martes, 21 de julio de 2009

¿QUE TANTO SABES DE EL? Ch.01

Basado en Gravitation
By Ishida Rio

Gravitation no me pertenece. Todos los créditos a Murakami Maki-san.

Capítulo 1

El sol lo encontró solo en la cama revuelta y tibia. El viento le dijo que ya era de mañana y que debía comenzar a escribir, o al menos levantarse.

La puerta sonó suavemente, evidenciando que era cerrada. El sonido sobresaltó a Eiri, que, sin moverse, abrió los ojos de golpe, notando que Shuichi no estaba a su lado. Miró la hora, recién las 8.15...

-Demasiado temprano para que esté levantado.

Presuroso salió de la pieza e inspeccionó el departamento... Shuichi no estaba. Tomando los primeros zapatos que encontró en la puerta, salió corriendo hacia el ascensor.

-¡Shuichi! -este volteó a ver, sorprendido por lo que estaba pasando-

-¿Yuki? -¿Eiri Yuki en camiseta y short en el pasillo del edificio, sin peinar, sin arreglar, y sin un cigarrillo en los labios, gritando su nombre a las 8.15 de la mañana?- ¿Qué...? -pero no tuvo tiempo de cuestionarse porque el rubio lo tomó entre sus brazos para darle un profundo y ansioso beso.- ¡Yuki...! -exclamó sonrojado por la efusividad de su compañero-

-Vamos... -lo tiró del brazo y se lo llevó de vuelta al departamento- ¿Desayunaste?

-...Un poco...

Rápidamente colocó en la mesa dos tazas, café, azúcar, pan, mermeladas y otras cosas más. Antes que Shindo pudiera preguntar que pasaba, ya vio galletas, huevos revueltos y leche adornando la mesa.

-¿Qué pasa? -preguntó divertido y extrañado-

-Come. -Yuki se sentó en la mesa, sirvió a su pareja el café y luego se apoyó en sus brazos para verlo comer-

-¿Qué haces?

-Hoy no irás a trabajar, te quedarás conmigo todo el día.

-Pero...

-Pero nada.

La extraña actitud de Yuki sorprendió (y asustó un poco) a Shindo. ¿No estaría soñando?, ¿no se habría equivocado de casa o de Yuki?...

-Yuki...

-¿Qué pasa?

-¿Te sientes bien?

-Perfectamente.

-Pero todo esto...

-Come.

Tanta atención llenó el pecho del joven cantante. ¡Por fin Yuki le servía el desayuno!... aunque hubiera preferido que lo hubiera despertado con él antes que arrastrarlo desde el ascensor hasta la mesa y obligarlo a comer.

-Quizás estoy soñando, debe ser eso...

En eso, ve que el escritor saca su celular y llama a la productora NG.

-Hola Tohma, soy yo... ¿quién más?..... ¿acaso conoces a otro Eiri Yuki?.... no, no estoy molesto.... Está bien.... no, no va a ir.... Pues porque yo no quiero.... No me interesa su carrera, no tiene talento.... ¡Le estoy ahorrando una gran desilusión!.... no me importa lo que ese chascón grite, no va a ir.... Si, saludos a K y a Mika, adiós.

Voy a darme un baño.

Indiferente a su pareja, Eiri salió de la cocina y fue al baño. Shuichi lo miró alejarse y pensó largamente, ese día tenían que grabar una canción nueva, no podía faltar. Se levantó en silencio pensando dejar una nota a Yuki, pero pronto se dio cuenta que la puerta estaba cerrada con llave.

-¿Qué ocurre hoy?, este sueño es muy raro....

Buscó por todas partes su manojo de llaves, pero no estaba.

-¿Buscabas esto?

El tintineo de llaves y la voz de Yuki lo hizo voltear. Este mantenía ambos juegos en sus manos, impidiendo que su pareja saliera de la casa sin que lo supiera.

-Yuki, te agradezco tus atenciones, pero tengo que ir a grabar una nueva canción. Recuerda que tengo un plazo para entregar el disco.

-Mañana grabarás dos canciones.

-Mañana grabo 5 sin esta de hoy.

-Pues grabarás 6.

-Pero....

Antes de seguir protestando vio la hermosa figura del blanco escritor acercarse peligrosamente cubierto solo por una toalla en la cintura.

-Hoy te quedarás conmigo Shuichi. No saldrás, no te irás, hoy estarás en donde pueda verte...

Aquél cuerpo húmedo comenzó a provocar diferentes sensaciones en la clara piel del cantante. Cada paso que él daba, el otro lo retrocedía.

-¿Cómo tengo que decírtelo para que entiendas que hoy no saldrás de casa? -preguntó Yuki con sus labios pegados al cuello de su amante- ¿Mm?, ¿quieres que te lo diga de esta manera?

-Yuki...

-¿Quieres que te lo diga aquí, contra la puerta?

Sus manos se entretenían en la pequeña cintura de Shindo mientras sus labios y lengua hacían lo propio en la oreja del cantante.

-Oh Yuki....

Pero Shuichi no tardó en ponerse al día. Sus manos viajaron por el delicioso torso del escritor, deteniéndose en sus tetillas, las que torturó con perversa lentitud. Eiri pensó en ese momento que nunca había hecho el amor con ese hermoso joven, pero que este siempre lograba ponerlo a punto cada vez que se "encontraban" de esa forma, en mutuas caricias y besos osados.

-Ahora si Shuichi... -y a Eiri le pareció que las violetas pupilas de su pareja brillaron de felicidad... ¿o deseo?.

El camino a la habitación fue bastante dificultoso, aunque Yuki hubiera gastado toda su fortuna para que hubiera sido más largo, con tal de poder disfrutar del complicado desvestir de Shu-chan mientras caminaba entre besos, o del forcejeo con la toalla, que si bien estaba solo atada a la cintura, les dio problemas hasta la cocina. A la cama llegaron ya completamente desnudos y ansiosos.

-Vamos Yuki... no me hagas esperar más...

Shuichi rodeó con sus piernas a cintura de Eiri para mostrarle su urgencia. El rubio no se hizo más de rogar e hizo suyo por primera vez al baka sin talento.

Un gran gemido salió de la boca de Shuichi haciendo estremecer las fibras de Eiri, que impulsado por esa explosión de erotismo arremetió con más fuerza contra su compañero, llegando hasta el fondo una y otra vez, llevándolos a puntos cercanos al éxtasis que los hacían sentirse en el cielo.

-...Shuichi...


Ambas bocas se atraparon en un beso frenético mientras sus clímax llegaban casi al unísono, quedando apagados en sus gargantas.

Momentos después, Shindo duerme pesadamente en el pecho de Yuki. Este por su lado mira el techo, pensando en las deliciosas sensaciones y en un detalle que lo incomodaba un poco...

-...No era virgen...

Un leve sonido llama su atención, era como el cerrar de una puerta. Eiri quiso ir a ver que pasaba del otro lado de la puerta de su habitación, pero el peso de su amante no le permitió levantarse.

Minutos después no hubo ningún otro ruido en el departamento y la tranquilidad dio tiempo al escritor para pensar con calma.

-De las cosas que me preocupo... yo tampoco lo soy....

En eso, la puerta se abre violentamente acompañado de un potente grito con acento americano.

-¡¡¿Dónde estás?!!

Yuki suspiró con cierto fastidio y, para que negarlo, algo de preocupación... Era K.

No hay comentarios:

Publicar un comentario